cuenta la leyenda
el calafate
historia & memoria
Varias son las definiciones de esta voz sin embargo, no creo haber escuchado nunca nada mas cercano a su real sentido, que aquella historia que hoy apelando a mi memoria repito para ustedes.
Se dice que durante las tardes de verano en algún lugar del antiguo muelle, un hombre muy alto y delgado, de tez blanca y ojos claros, con ajadas ropas y atenta mirada vigilaba el horizonte. Era el gran calafate, el carpintero de rivera, aquella persona que para niños era el fantasma de juegos, noches y sueños, para marineros y pescadores, el suspiro de aliento para sus embarcaciones.
El calafate había llegado a estas costas, escapando de alguna guerra, nadie sabia su nombre y nunca se le escucho una palabra, reparó y construyo embarcaciones durante generaciones, dicen q en ello se esmeraba y que las juntas entre tablas de los botes que el construía o reparaba las cubría con estopa y brea mágica que solo él sabia donde y como conseguir.
Un dia su larga y cansada figura no se recorto mas en el muelle, desapareció en una dorada tarde sembrando en quienes lo habían visto, las dudas de su destino.
Partió con el tiempo y nos dejo solo el recuerdo de haber visto al fantasma de juegos, noches y sueños.
En las tibias noches en que la tertulia se llena de risas, conversación y nostalgia, su larga figura acompaña tu mesa y al abrigo de estos momentos mágicos es cuando lo podemos encontrar,
Solo necesitas imaginación, una buena compañía y gran amistad.
Autor: Ricardo Henríquez